A pesar de los contradictorios anuncios del gobierno acerca del inicio de una etapa de vacas flacas en la economía, se puede afirmar que el actual modelo económico basado en la extracción de materias primas tiene seguramente para rato. Sin embargo, como es evidente, el mantenimiento del modelo de crecimiento seguirá acompañado por la multiplicación de conflictos sociales y ambientales, el crecimiento de actividades ilegales en los diversos territorios del país, el mantenimiento del centralismo y los desequilibrios territoriales, mientras grandes ciudades como Lima continuarán marchando rumbo al estrés hídrico.
